El pensamiento crítico y las
estrategias metodológicas para estudiantes
de Educación Básica y Superior: una revisión sistemática
Critical thinking and methodological strategies for
Students of Basic and Higher Education: a systematic
review
Collazos Alarcón Mercedes Alejandrina*
Hernández Fernández Bertila**
Molina Carrasco Zuly Cristina***
Ruiz Pérez Aurelio****
RESUMEN
La investigación sobre revisiones
de artículos sobre pensamiento crítico (PC) y sus estrategias metodológicas,
según la óptica de diversos autores, dirigido a estudiantes de educación y a
profesionales de la educación, existiendo un vacío relacionado con las
sistematización de artículos, habiendo diversas bases de datos y publicadas en
revistas científicas indexadas, aplicando una investigación documental,
llegando a percibir la identificación y aplicación de diversas estrategias
metodológicas con estudiantes de educación superior fundamentalmente, habiendo
encontrado coincidencias entre los distintos autores en relación a los
componentes y estrategias que promueven el PC, señalando que la revisión
sistemática
permitió indicar que los
autores confluyen en diversas estrategias y habilidades para formar pensadores
críticos en los diferentes niveles educativos con ello se asegura mejores
desempeños en los distintos contextos, percibiendo que hay un campo de acción
para considerar el PC en educación básica, siendo necesario que los docentes de
los niveles indicados especialmente tengan una buena formación en estrategias
metodológicas para ser aplicadas con los estudiantes y lograr en ellos desde la
más temprana edad, el desarrollo del pensamiento crítico. La educación superior
fundamentalmente tiene que apertura espacios de análisis, reflexión para capacitar
a los estudiantes con posiciones de sólida argumentación.
Palabras clave: pensamiento
crítico, estrategias metodológicas, educación, desarrollo.
ABSTRACT
Research relating to reviews of articles on critical
thinking (CT) and their methodological strategies, according to the perspective
of various authors, aimed to educational students and professionals in
education. There is a hole related to the
articles’ systematization, having various databases and published in
indexed scientific journals, applying a
documentary research, coming to perceive the identification and application of
many methodological strategies with students of higher education basically,
finding coincidences between the different authors in relation to the
components and strategies that promote CP, pointing out that the systematic
review allowed to indicate that the authors converge in various strategies and
skills to train critical thinkers at different educational levels, thereby
ensuring s better performance in different contexts, perceiving that there is
an action field to consider CP in basic education, being necessary that
teachers of the levels indicated basically
have a good training in methodological strategies to be applied to
the students and achieve in them the development
of critical thinking from the earliest age.. Higher education basically has to
open spaces for analysis, reflection to train students with solid argumentation
positions.
Key words: critical thinking, methodological strategies, education,
development.
INTRODUCCIÓN
El desarrollo del pensamiento crítico constituye un
desafío en la formación universitaria por manifestarse en la autonomía de los
estudiantes para pensar críticamente, valorar contenidos y fuentes de información,
delinear soluciones, confrontar problemas y adherir conocimientos (Delmastro y
Balada, 2012). Sin embargo, es fundamental pensar que este desarrollo debe
darse también en alumnos de educación inicial, primaria y secundaria (Educación
Básica), con estrategias metodológicas adecuadas a los mismos y considerando
los contextos respectivos.
Esto conlleva a señalar la necesidad de formar a los
docentes y futuros docentes en el desarrollo del pensamiento crítico, debiendo
ser profundizado a la luz del progreso del ámbito de la didáctica. Como bien
manifiesta Arango (2003) las estrategias de pensamiento crítico promueven la
elaboración colaborativa de conocimientos a través del enjuiciamiento de la
información de figura detallada. Reforzado por la Unesco al declarar que las
habilidades que se deben desarrollar en el siglo XXI son fundamentalmente el
pensamiento crítico (PC), el pensamiento creativo, la habilidad de la
colaboración fundamentalmente.
Entonces las instituciones de educación superior como manifiesta
la Declaración Mundial de la educación superior en el siglo XXI, tienen que
formar a los estudiantes para que se transformen en personas provistas de un
sentido crítico (Art.9, b) señalado por Fedorov (2004) quien además en el
(2008) expresa que la petición social para transformar los diseños educativos
son relevantes que exigen a las entornos científicos del planeta entero a ser cada vez más proactivos en la
batalla por el desarrollo del pensamiento para contribuir al logro del progreso
del ser humano.
Los estudiantes de todos los niveles educativos no
siempre piensan críticamente, no se interesan por la reflexión y su aplicación,
generalmente se tiene creencias erróneas sobre la capacidad de pensar; hay
desconocimiento de como aprender a pensar, no se es consciente de que pensar es
acción, es meditación; hay limitaciones para pensar, por lo que también no se
afrontan los problemas cotidianos pensando críticamente. No hay progresos en el
camino de la buena reflexión por las deficiencias que se tiene. Tampoco se
tiene eficacia en la resolución de los problemas escolares, académicos y de la
vida diaria (Saiz y Rivas, 2012). Y, anteriormente no se consideraba necesario,
ni se valoraba de forma sistemática en los estudiantes sobre el pensamiento crítico
(Valencia, Tapia y Olivares, 2019).
Por otra parte, no existen estudios en múltiples
direcciones, como señala Fernández Cano (1995) en este caso estudios de
revisión de artículos relacionados con el desarrollo del pensamiento crítico en
los estudiantes de los diferentes niveles educativos y con la aplicación de
diversas estrategias metodológicas. descuidando la práctica del análisis,
inferencias, explicaciones, interpretación, evaluación y autorregulación. De esta forma se señala que los docentes tienen
limitaciones sobre información sistemática y motivadora para el desarrollo del
pensamiento crítico, presentándose un reto en los docentes en cuanto a
profundizar su preparación, actualización y aplicación la habilidad indicada.
De igual manera se observa en los estudiantes dificultades
en el manejo de estrategias metodológicas para el desarrollo del PC y en el
docente para dirigir el desarrollo; por lo que es importante que el docente conozca
el contexto en el que se desenvuelven los estudiantes, a fin de orientarlos en
el desarrollo de habilidades previas como el análisis, la reflexión,
valoración, la lectura, el diálogo, el trabajo cooperativo y dirigirlo hacia la
meta cognición durante el desarrollo de las sesiones de aprendizaje para
expresarse con libertad y defender sus derechos sin temor, fundamentalmente.
Con estas consideraciones se ha formulado las
siguientes interrogantes principales, ¿De qué manera la sistematización de
información en base a artículos específicos se constituye en un elemento de
apoyo para dirigir el desarrollo del pensamiento crítico de los estudiantes en
los diferentes niveles educativos? ¿Qué avances se están produciendo en el
mundo sobre el desarrollo del pensamiento crítico y sus estrategias metodológicas?
¿Qué estrategias se conocen y aplican para el desarrollo del PC de los
estudiantes?
Entonces el propósito de la investigación se centró en
realizar una revisión crítica de artículos relacionados con el desarrollo del
pensamiento crítico tomado de determinadas bases de datos, de los años 2019 y
2020, en forma sistemática, identificando las estrategias aplicadas con
estudiantes de los diferentes niveles educativos, analizando aspectos
relevantes de los mismos, considerado entonces como anhelos mayores que
trascienden la actividad y muchas veces se manifiestan en los posibles aportes
que de ella se derivan (Hurtado, 2005).
Los objetivos de investigación especificados
correspondieron a identificar y analizar la producción científica sobre el
desarrollo del pensamiento crítico en bases de datos, como mejor forma de
disponer de información confiable (Querales, 2017; 2020), en el periodo comprendido entre agosto y
setiembre del 2020; mostrar las principales estrategias metodológicas aplicadas
para el desarrollo del pensamiento crítico en diferentes contextos y niveles
educativos; establecer los vínculos entre evidencias de desarrollo del PC y las
estrategias metodológicas aplicadas con alumnos.
Las variables de estudio corresponden al pensamiento
crítico y las estrategias metodológicas en la presente investigación, las que
se deben aplicar con los estudiantes de los diversos niveles educativos
teniendo en cuenta las características de los mismos y del contexto
correspondiente, tal como señala Morales (2014) que, la aplicación de las
estrategias como el diálogo, la reflexión y la crítica conduce a la toma de
conciencia de las condiciones sociales humanas para emanciparse de ellas de ser
negativas.
Valencia, Tapia y Olivares (2014) expresan que el
desarrollo del pensamiento crítico es una de las principales habilidades en los
rasgos de los egresados desde la institución educativa, por permitir analizar,
reflexionar, evaluar contenidos y confrontar situaciones que favorezcan el
posterior quehacer personal y profesional independientemente del contexto;
entonces se señala que hay trabajar con los alumnos la habilidad del
pensamiento crítico con el conocimiento y aplicación de estrategias adecuadas
al nivel educativo.
La aplicación de la estrategia desde la didáctica no
parametral, como expresa García y Gómez (2015) permitió lograr un impacto en
los estudiantes en la forma de pensar y captar las realidades sociales del
entorno, relievando a sus carreras profesionales como una forma de producir
transformación en el contexto en que están inmersos.
Morancho y Mantilla (2020) señalan que en la enseñanza
universitaria se visiona un reto y responsabilidad en la formación de los
estudiantes, de potenciar el pensamiento crítico, para gestionar el
conocimiento, emitir juicios de valor a la información que se recibe y actuar
de manera responsable, proactiva y analítica frente a situaciones que se
presentan en el entorno. Es importante empoderar el pensamiento crítico desde
la Educación Básica para permitir que el estudiante desarrolle competencias
básicas y complejas con autonomía y autenticidad.
Mata, Sabater y Blanch (2019) manifiestan que el
pensamiento crítico implica tomar decisiones, aplicar diversas estrategias en
el proceso del conocimiento y el manejo de emociones en situaciones diversas y
complejas, con actitud empática, comunicativa que promueva en la ciudadanía la
democracia y la unidad. Tal pensamiento entones, permite que el ser humano
asuma un rol protagonista reflexionando sobre sus acciones y tome decisiones
para su bienestar y el bienestar de las personas que lo rodean.
Chocas, Llacuachaqui, García & Sánchez (2020) expresan
que los estudiantes que ingresan a la universidad, en su mayoría, tienen un
nivel bajo de comprensión lectora; siendo las mujeres quienes desarrollan esta
competencia con mayor énfasis que los varones, lo cual se asocia al pensamiento
crítico, en este sentido diríamos que las mujeres desarrollan más la capacidad
de observación, las experiencias diarias los analiza pensando críticamente,
buscando argumentos, con la finalidad de reconocer y mitigar los artificios a
los que nos sometemos en la cotidianidad.
La inteligencia naturalista descubre que desde educación
inicial es posible que los niños y niñas tengan una base marcada del progreso
del pensamiento crítico y el logro de las necesidades cognitivas desde una
metodología motivadora y preferencial para potenciar y cultivar en el ser
humano la capacidad de pensar (Cacioppo & Petty, 1982), citado por Maturana
y Lombo (2020), siendo necesario y urgente que las instituciones educativas
enfoquen el proceso educativo en el desarrollo del pensamiento crítico,
contextualizando e incrementando estrategias que ayuden a incrementar el pensar y argumentar en
situaciones cotidianas.
Hablar de emprendimiento en la base de la
sostenibilidad como refiere Arévalo, Mosquera y Cáceres (2020) surge desde la
perspectiva de la trasmodernidad y el pensamiento crítico estratégico para
alcanzar una visión sostenible esencial, por consiguiente, las instituciones tienen
que iniciar con un proyecto estratégico sostenible que responda a la demanda
del contexto, con un enfoque crítico reflexivo y transformador de la cultura.
El pensamiento crítico como indica Facione citado por
Fedorov (2008 b) es un pensamiento de calidad un tanto opuesto al pensamiento
ilógico irracional que tiene como base las habilidades de una persona como son
análisis, inferencias, explicación, interpretación, evaluación y
autorregulación. Una persona que no piense críticamente le es imposible que
realice elecciones racionales, limitados para caminar libremente optando por lo
que les parezca, siendo irresponsables, un peligro para sí mismo y para los
demás (Faccione 2007).
Según Bloom (1971) citado por Besadilla, Albisua,
Poblete, Fernández, Arranz & Campo (2018) señala que existen seis categorías
que pertenecen al pensamiento crítico que van en forma gradual desde el
conocimiento, comprensión, aplicación, análisis, síntesis y evaluación, con
ellas se llega al aprendizaje que es un proceso del pensamiento crítico para
profundizar el conocimiento y aplicarlo en diferentes ámbitos tanto formales
como no formales del sistema educativo, de tal forma que los estudiantes y las
personas en general ganan experiencia y reflexión llegando a opinar y actuar de
forma consciente y autónoma.
Urge una sociedad crítica y reflexiva como señala la
Fundación para el pensamiento crítico (2008) para lograr la participación plena y responsable de la
población en su conjunto; los eventos políticos y de otra índole que se dan en distintos
escenarios exigen de ciudadanos con posiciones, decisiones y acciones sólidas
que contribuyan al desarrollo efectivo de la sociedad, en ese sentido la
educación juega un rol muy importante, por lo que se tiene que preparar a
alumnos para que sean capaces de defender y justificar sus valores
intelectuales y personales, ofrecer y criticar argumentos, apreciar el punto de
vista de los demás, que gocen de una vida productiva, responsable y armoniosa.
Reflexionar sobre la necesidad de desarrollar el pensamiento
crítico, invita a aprender a cuestionarse, entrar a menudo en un estado de incertidumbre
que movilice nuestra capacidad reflexiva, toda vez que mostrarse escéptico ante
ciertas afirmaciones, no es signo de inteligencia, sino de profunda ignorancia
sobre algún asunto, esto como parte del “dinamismo de la criticidad”
En este sentido es necesario extender y profundizar el
conocimiento de lo que implica el pensamiento crítico, como expresa Facione
(1989) de modo que seamos capaces de identificar y ejercitar el mismo en
distintos escenarios, lo que se puede lograr a partir del conocimiento de los
rasgos o características del mismo tales como: (a) Examinar ideas, implica identificar rol de las expresiones en
una argumentación, (b) Identificar
argumentos, significa detectar razones que apoyan o contradicen el punto de
vista, (c) Analizar argumentos, lo
cual exige identificar y diferenciar: conclusiones, premisas, presupuestos,
estructura del argumento, (d) Evaluar
argumentos, implica valoración de credibilidad de enunciados.
Siendo el pensamiento crítico un requisito para
responder con autonomía reflexiva, con argumentos sólidos frente a distintos
planteamientos en cualquier contexto, resulta fundamental desarrollar
competencias para tal fin, demanda
por lo tanto de: a) Formular
problemas y preguntas con claridad y precisión, b) Buscar y evaluar
información relevante, c) Elaborar ideas para interpretar información de
manera efectiva, d) Obtener conclusiones sólidas, e) Reflexionar
con apertura de mente, f ) Analizar y evaluar supuestos y consecuencias
prácticas, g) Plantear soluciones a problemas complejos, y h) Comunicar
sus ideas con efectividad
Entender como pensar críticamente requiere del
desarrollo de diferentes capacidades, habilidades tal como manifiestan Richard
& Elder (2020) partiendo especialmente del entendimiento profundo de lo que
implica el pensamiento crítico en su real dimensión, en tal sentido el
conocimiento de los elementos del mismo afina al pensador crítico, para tal fin
se plantean necesarios elementos: Puntos de vista (marco de referencia,
perspectiva, orientación) Propósito del pensamiento (meta objetivo), pregunta
en cuestión (problema, asunto), información (datos, hechos, experiencias), interpretación
e inferencia (conclusiones, soluciones), conceptos (teorías, definiciones,
axiomas, principios, modelos), supuestos (presuposiciones), implicaciones y
consecuencias.
En tanto el pensamiento crítico es un proceso complejo requiere
promoverse a través de distintas Estrategias
metodológicas, entendiendo que a
través de las mismas se propicien aprendizajes a partir de experiencias
activas, esto implica que el estudiante en este proceso sea protagonista, quien
construye sus propios aprendizajes a partir de pautas, actividades o escenarios
diseñados por el docente, es decir, es el que crea y recrea escenarios
auténticos para aprendizajes activos.
Las estrategias metodológicas orientadas a lograr aprendizajes
autónomos, críticos como señala la Dirección de desarrollo curricular y docente
(2018) deben movilizar en el estudiante, responsabilidad
para su propio aprendizaje, propiciando habilidades de búsqueda, selección,
análisis de información, intercambio de
experiencias, es decir construir su aprendizaje con y desde otros, compromiso en proceso de reflexión de lo
que hace, proponiendo en acciones concretas de mejora, contacto con su entorno en actividades contextualizadas, actitudes colaborativas y capacidad de autoevaluación.
Esta misma Dirección manifiesta que, pensar en
estrategias metodológicas es preguntarnos ¿Cómo es necesario enseñar? exige de
creatividad para diseñar situaciones, experiencias de impacto donde el
estudiante tenga participación totalmente activa, lo cual se hará efectivo si
se considera los principios del aprendizaje activo: Implicarse, soy parte del
proceso, empoderarse, soy el
responsable, sentirse desafiado, yo
puedo ir más allá, movilizar habilidades
superiores del pensamiento, estoy pensando, interacción con otros, aprendo con y desde otros, sentirse provocado a aprender, estoy
aprendiendo, aprender haciendo, soy
capaz de resolver.
Vale distinguir que desde la perspectiva del proceso
de aprendizaje como un evento formativo tanto el docente que tiene la
responsabilidad de orientar, guiar el aprendizaje y el estudiante que debe
asumir la construcción de su propio aprendizaje, requieren identificar y
utilizar formas que hagan una ruta más accesible y sostenible al aprendizaje,
entonces ambos necesitan conocer y utilizar estrategias
idóneas de enseñanza, que no son sino ayudas, rutas trazadas por el docente
para retar o provocar al estudiante a aprender de manera significativa y
estrategias de aprendizaje, siendo estas procedimientos, pasos o
habilidades que el estudiante emplea como instrumento flexible para aprender
Siendo el estudiante quien construye sus propios
aprendizaje a partir del uso de estrategias
de aprendizaje diversas, en autor
antes citado indica que es necesario distinguir algunas tipos: (a) Estrategias cognitivas, las que dan la posibilidad de
aprender, codificar, comprender y recordar información (b) Estrategias metacognitivas, permiten reconocimiento y regulación de
procesos mentales, (c) Estrategias de manejo de recursos, son las que ofrecen
condiciones materiales y psicológicas para el aprendizaje considerando tres
ámbitos: motivación, actitudes y afecto, las que requiere para encaminarse o
dirigirse al desarrollo del pensamiento crítico.
MATERIALES Y MÉTODOS
La investigación es de revisión, para ello se ha
considerado artículos empíricos, tomados de las bases de Scopus, EBSCO, Google
Académico y ProQuest, habiendo considerado los años 2019 y 2020, preferentemente,
identificados y registrados en los meses agosto y setiembre del 2020; y
considerando las variables de estudio pensamiento crítico y estrategias
metodológicas; los artículos tomados han sido publicados en idioma español y en
inglés, considerando textos completos, arbitrados de preferencia.
Asimismo, se
han tomado artículos de las revistas
Iberoamericana de educación; Iberoamericana sobre calidad, eficacia y cambio en
educación; Espiral revista de docencia e investigación; Centro Sur; Journal of
business and entrepreneurial studies y Sinergias, teniendo en cuenta para su
selección criterios similares a las consideradas para las bases de datos antes
indicadas y por supuesto en base a las variables correspondientes; en ambos
casos los artículos respondieron a investigadores expertos, permitiendo inferir
que el PC y las estrategias metodológicas respectivas van de la mano y de
acuerdo al nivel de estudios de los estudiantes, así como de los contextos.
En la presente investigación se aplicó el método
descriptivo analítico, identificando y revisando artículo por artículo, por
medio de la lectura e identificación de estrategias y dimensiones manejadas por
los autores para desarrollar el PC con la población-muestra correspondiente;
considerando al mismo tiempo una visión deductiva, partiendo de la generalidad
del contenido del artículo y llegando a lo específico que fue el contenido
relevante para ser tenido en cuenta en esta investigación. De acuerdo a esta
naturaleza el resultado fue un artículo de revisión, no original, no
experimental; toda vez que el enfoque fue cualitativo.
Se utilizaron dos tipos de tablas para recoger la
información, una para registrar los artículos identificados según bases
conteniendo los siguientes datos: N°, título del artículo, año, tipo de
artículo, contexto (país), revista, indexación, tema revisado, citas revisadas,
comentario, posible uso del artículo a redactar, referencias (APA), link/DOI; y
una segunda tabla con los siguientes datos: dimensiones y habilidades,
considerando a cada una de las bases indicadas, creadas por los autores.
El público objetivo para la presente investigación
corresponde a los profesionales que laboran como docentes en educación superior
universitaria y no universitaria, pero también para los docentes de Educación
básica, los estudiantes de posgrado de la universidad, con la finalidad de
potenciar las habilidades para dirigir el desarrollo del PC con los alumnos de
su responsabilidad e inclusive poder proyectarse con esta misma tarea con los
padres de familia.
Las limitaciones en la presente investigación están
relacionadas con las bases de datos, las que no hemos considerado otras de las
tantas que existen, asimismo es posible abarcar un mayor número de artículos,
asimismo no ha sido posible considerar un mayor número de contextos (países).
También no se ha tomados artículos o trabajos de investigación existentes en los
repositorios las universidades del Perú y del mundo, situación que se puede ser
considera en otros estudios.
RESULTADOS
Los resultados del análisis de los artículos sobre
pensamiento crítico (PC) y las estrategias metodológicas para su desarrollo, tomados
de las bases de datos Scopus, Google académico, ProQuest y EBSCO, señalan que
hay una inquietud de los investigadores por trabajar sobre el PC con
estudiantes de todos los niveles educativos, dirigido a docentes, estudiantes y
padres de familia, autoridades educativas, concordante con lo que la Unesco
señala, que en el siglo XXI se deben desarrollar entre otras habilidades la del
PC.
1.
A nivel de
Scopus
Deroncele-Acosta, Nagamine-Miyashiro &
Medina-Coronado (2020), manifiestan que se debe promover el desarrollo del PC
en todos los niveles educativos, siendo el docente quien tiene que evaluar y
retroalimentar, correspondiendo a un atributo de los estudiantes para tomar
decisiones completas en diversas situaciones durante la formación profesional y
de la vida en general, sustentado en cuatro pilares como son pensamiento
crítico, comunicación, creatividad y colaboración. Cabe destacar la relevancia
de la proyección del desarrollo del PC en los estudiantes de educación básica
(educación inicial, primaria y secundaria).
Los autores antes indicados citan a Zapalska, McCarty,
Young-McLear, y White (2018) quienes acuñan una “pedagogía del pensamiento
crítico” y enfatizan que la taxonomía de Bloom que enfatiza como etapas para el
desarrollo exitoso del PC como son: Recordar, entender, aplicar, organizar,
analizar, evaluar y crear, transitar por estos momentos te convierte en un
pensador crítico. Al mismo tiempo destacan la necesidad de implementar estrategias
específicas como las siguientes: Aula invertida, aprendizaje desarrollador,
método problémico, aprendizaje cooperativo, aprendizaje basado en proyectos,
aprendizaje basado en el pensamiento, redacción de ensayos argumentativos,
análisis de noticias, diálogo participativo. Entonces es fundamental que los
docentes conozcan estas estrategias para la aplicación exitosa con los
estudiantes.
Los avances actuales exigen no solo de desarrollo
cognitivo óptimo, sino de habilidades como el pensamiento crítico, reconociendo
cuatro pilares fundamentales del aprendizaje: pensamiento crítico,
comunicación, creatividad y colaboración. Así mismo Urquidi-Martín,
Tamarit-Aznar y Sánchez-García (2019) señalan que las estrategias juegan un
papel importante, con su naturaleza creativa, activa, aplicada, llegan a
fortalecer los procesos del PC. Zapalska, McCarty,
Young-McLear y White (2018) acuñan en este contexto una “pedagogía
del pensamiento crítico” y enfatizan que la taxonomía de
Bloom estructura etapas que ha demostrado el desarrollo exitoso del pensamiento
crítico: 1) Recordar 2) Entender 3) Aplicar, 4)
Organizar 5) Analizar 6) Evaluar 7) Crear, transitar por estos momentos se
convierte en un pensador crítico.
Entonces se tienen que implementar distintas
estrategias para el desarrollo del PC como, aula invertida, aprendizaje
desarrollador, método problémico, aprendizaje cooperativo, aprendizaje basado
en proyectos, aprendizaje basado en el pensamiento, redacción de ensayos
argumentativos, análisis de noticias, diálogo participativo.
El ser humano desarrolla capacidades para pensar en base
a condiciones biológicas naturales e histórico-culturales, como bien lo señalan
Angel &. Villarini, viviendo el proceso de adaptación y apropiación,
construye así el conocimiento del mundo y su propia inteligencia (Delval, en Piaget,
la epistemología genética, 1986). El pensamiento puede darse a tres niveles: Pensamiento automático, sin pensarlo
mucho, respondemos de manera inmediata, Pensamiento
sistemático, nos detenemos a pensar, usamos nuestros recursos disponibles, Pensamiento crítico, examinamos nuestro
propio pensamiento, analizamos, evaluamos nuestro proceso de pensar.
El fortalecimiento y eficacia del pensamiento, radica
en el continuo autoexamen, autocritica, autocontrol a través de la
metacognición que toma en cuenta cinco perspectivas o dimensiones: (a)Lógica, examinar claridad de
conceptos y coherencia de procesos de razonamiento, (b)Sustantiva, modos de conocer realidad (c) Contextual, examinarse en relación al contenido social (d)Dialógica, analizar pensamiento en
relación con los otros y mediar (e)Pragmática,
examinar fines e intereses del pensamiento.
La pedagogía del pensamiento reflexivo-crítico
enfatiza en el aprendizaje auténtico como la ruta para lograr pensadores
críticos, dado a que pasa por un proceso: Parte de procesos de adaptación,
asume objetivos del proceso, se involucra en actividad, interactúa con los
demás, vive una experiencia educativa real, reflexiona sobre su experiencia. El
aprendizaje auténtico como potenciador del pensamiento crítico debe pasar por
tres momentos: exploración, donde se provoca pensamiento y activa experiencias
previas conceptualización, implica procesar información y construir nuevos
aprendizajes y aplicación, implica transferir conocimiento construido en
solución de situaciones reales.
García, Gutiérrez, Rayas & Vázquez (2020)
manifiestan que el pensamiento crítico es un proceso metacognitivo, complejo
que permite transitar a “pensar bien”, en base los componentes cognitivos y
afectivos preparándonos a la toma de decisiones y solución de problemas. Promover
el PC implica alentar al estudiante a tener curiosidad permanente por aprender
con independencia, preparándose para ser más productivo frente a la compleja
problemática de la sociedad, comprendiendo y actuando.
Las políticas educativas internacionales ponen en
relevancia la necesidad de desarrollar la criticidad en educación superior como
requisito fundamental para su desempeño profesional. Desarrollando habilidades
del PC los estudiantes profundizan e interpretan fenómenos ambientales con
mayor madurez intelectual, mejorando desempeño social. El Plan de Estudios para
la formación de profesores en México explicita al PC como una competencia
profesional que debe ser desarrollada durante el proceso de formación,
fundamentalmente para el profesorado de educación primaria.
Zelaieta, Ortiz, Zulaika & Echeazarra (2019)
señalan que el pensamiento crítico no solamente representa una de las
competencias fundamentales del perfil profesional del profesorado, es también
una de las destrezas fundamentales para la formación personal y profesional de
la ciudadanía del siglo XXI. Existe hoy en día un respaldo institucional y
curricular unánime a las competencias críticas que el alumnado de cualquier
etapa educativa debe adquirir y desarrollar de forma gradual. Indican asimismo
que Organismos internacionales del ámbito cultural y/o educativo (UNESCO, 2015)
coinciden en la necesidad de trabajar la competencia transversal del
pensamiento crítico en los diferentes sistemas educativos del mundo, es decir
el PC es considerado como “necesidad universal para la educación” (Foundation
for Critical Thinking, 2011).
En la concepción del pensamiento crítico puede
predominar la orientación hacia una teoría de la argumentación (Johnson, 2008;
Vega Reñón, 2008) o hacia una teoría de la acción (Halpern, 2006; Schank, 2005).
Supone resolución de problemas en interacción con otras personas, mostrando una
función de comprender la naturaleza de dichos problemas. Se trata de conseguir
un conocimiento procedimental, basado en la importancia del “hacer” frente al
“describir cómo hacer” (Saiz y Rivas, 2008) y como teoría de la acción,
redefine la argumentación, convirtiéndola en un medio, no en un fin (Saiz y Fernández, 2012).
Dentro de las metodologías emergentes, para el
desarrollo del PC, la implementación del aula invertida (Flipped clasroom)
también permitiría trabajar las habilidades del siglo XXI propuestas por Fullan
y Langworthy (2014) y conocidas como los seis C: Carácter, Comunicación,
Colaboración, Ciudadanía, Pensamiento crítico y Creatividad, lo que pondría de
manifiesto que las metodologías activas favorecen.
Castellví, Massip & Pagès (2019) señalan
que es importante el desarrollo del pensamiento crítico en
los estudiantes porque permite a la ciudadanía se informe y tome consciencia de
lo que pasa en su entorno globalizado y pueda actuar con actitud crítica. Los
programas de formación del pensamiento crítico no llegan mayoritariamente a las
aulas y cuando han llegado, no han tenido el efecto deseado. De allí entonces
que para formar una ciudadanía crítica y participativa es necesario formar
docentes críticos, reflexivos, que sepan leer la palabra y el mundo (Freire y
Macedo, 2016). La formación de una ciudadanía crítica, participativa y
comprometida, propia de la enseñanza de las ciencias sociales, requiere del
desarrollo de competencias para leer más allá de las líneas y poder cuestionar,
interpretar y valorar las informaciones.
La literacidad crítica implica leer de forma crítica
no es leer las líneas o entre líneas, sino que es enseñar a leer más allá de las
líneas (Gray, 1960), es decir, ver la ideología del autor y la intencionalidad
que tiene cuando transmite los mensajes. Lewison, Flint, y Van Sluys (2002) y
Ciardiello (2004) consideran que la literacidad crítica debe: Cuestionar lo común,
es necesario encontrar una voz propia; examinar e interrogar múltiples
perspectivas, contrastar diferentes fuentes de información y hacer dudar al
lector. Interesarnos por los problemas de nuestra sociedad y comprender los
sistemas de dominación y opresión que la conforman. Si podemos ayudar a los
ciudadanos a suscitar consciencia crítica para que piensen por ellos mismos y
desconfíen de los que pretendan movilizarlos sobre la base de los sentimientos,
creencias y prejuicios, y no sobre los de la razón, hay que aceptar que nuestro
oficio vale realmente la pena.
Los sentimientos también contribuyen al pensamiento
racional porque dirigen la atención y asignan valor a las cosas; graban la
memoria; comunican socialmente y, finalmente, porque ayudan a evaluar,
planificar y decidir. Para Mameli (en Morgado, 2012, p. 115), “las emociones y
los sentimientos son algo inseparable de todo el proceso de razonamiento”. Siguiendo
el modelo de Castellví (2019) frente a los tres elementos que conforman el pensamiento
crítico: actitud de alerta, criterios y práctica social, los estudiantes al
recibir una noticia, por ejemplo, reaccionan con una carga emocional anulando
generalmente la actitud de alerta, sin embargo, muestran criterios para
reflexionar sobre la capacidad de manipulación de los medios. Coincidimos,
entonces con Morgado (2012) en la dificultad, para pensar críticamente, que
presentan los alumnos de educación superior, sobre todo en el caso de los
futuros maestros.
Rué (2019) Garcés (2017) describen el contexto del
momento actual diciendo que estamos en tiempo de anti-ilustración o de
analfabetismo ilustrado; añade, estamos en "la era de la post-verdad, la
época en la que segmentos significativos de la sociedad está dispuesta a creer
hacer. Se trata de pensar como actividad explícitamente consciente, reflexiva y
crítica, para ser capaces de entender, de entendernos a nosotros mismos y de
entendernos mejor con los demás en el contexto de una democracia abierta que
cree en lo que más le conviene en cada momento.
A diferencia del pensamiento común, el pensamiento
crítico es más exigente; el adjetivo crítico deriva de cribar, filtrar y, a su
vez, está emparentado con “crisis”; esta referencia, por lo tanto, remite a una
crisis en el pensamiento, causada por la perplejidad, por la paradoja, la cual
obliga a distinguir, a dirimir para elaborar mejores diagnósticos o apreciaciones
sobre algo y exigiendo rigor en la actividad de distinguir, clasificar y
dirimir.
2.
A nivel de
Ebsco
Vergara y Serna (2019)
refieren que el pensamiento crítico es importante en educación doctoral, siendo
esencial que el estudiante de este nivel conozca, aplique y produzca
conocimiento a partir del manejo de habilidades del pensamiento crítico en un
proceso permanente de investigación ya que estamos en otra época con diversos
problemas complejos que se debe solucionar pensando analíticamente y haciendo
las preguntas y repreguntas desde el nivel emocional y cognitivo; para el
desarrollo del PC hay que tener en cuenta los cinco recursos de inteligencia
como: calidad del pensar, conocimiento operativo, conocimiento de conceptos
críticos clave, la heurística y finalmente, los hábitos de la mente, con ello
lograr ser una persona crítica se tiene que asumir un compromiso con uno mismo
y con la información de principios éticos y morales.
Refiriéndonos a la
motivación docente en el desarrollo del pensamiento crítico tenemos a Trigueros
y Navarro (2019) manifiestan que el docente es el eje principal para motivar y
desarrollar el pensamiento crítico y no sólo quedarnos con una vida saludable
como lo realizan los docentes de educación física, es satisfacer las
necesidades psicológicas básicas en los seres humanos como la autonomía, la
competencia y el cultivo del ser para relacionarse con los demás, lo cual
depende de la actitud de los docentes para mejorar los aprendizajes y conductas
en los estudiantes con la disposición de tomar decisiones ante situaciones
complejas de manera crítica.
El Pensamiento crítico en
América Latina y el Caribe en tiempos de colapso, como señala López (2020) señala
que sostiene al marxismo y el interés del capitalismo neoliberal que hace tanto
daño a la humanidad y al ambiente, el único país que enfrentó al pensamiento
crítico fue Cuba con su revolución socialista, en el lado positivo es reconocer
en el pensamiento crítico el apoyo a las batallas por la independencia de Simón
Bolívar y José Martí, la eficacia de sus ideas colmaron su época al convertirlas
en ejes protectores de innovación como la justicia social, la soberanía y la
unidad.
El pensamiento crítico en América
Latina, sostiene la lucha por las ideas en la participación de los políticos
actuales sobre todo en las mujeres, pueblos indígenas, trabajadores informales,
maestros, estudiantes sindicatos que constituyen fuerzas latinas por una
transformación sistemática para el desarrollo de sus pueblos, la producción y
una vida saludable usando racionalmente los recursos naturales. La capacidad de
pensar críticamente es un factor indispensable para la realización de la vida,
sabiendo que ser un pensador crítico es, desarrollar habilidades, pero, va más
allá de la disposición y acción como menciona Prieto (2018), es decir es un ser
libre que por voluntad piensa, decide y actúa analizando sus argumentos.
Ossa, Díaz, Pérez, Da Costa y Páez (2020) manifiestan
que ser un pensador crítico es desarrollar una acción compleja, que lleva a
analizar y evaluar constantemente las situaciones que se presentan con
argumentos teóricos; para alcanzar este nivel los docentes deben planificar y
ejecutar actividades que promuevan el pensamiento crítico desde el nivel básico
hacia el profesional. Conociendo que, en el proceso educativo, se promueven las
habilidades para la vida como indican Zainuddin, Setyo, Miftahul, Perdana
(2019) es importante los valores que permite al estudiante expresar sus ideas
con libertad y pensamiento crítico, lo cual le permite resolver problemas de su
contexto y sociales que enfrentan día a día.
Gadsby (1995) citado por Aguilera (2020) señala que el
pensamiento crítico es poner en práctica las destrezas cognitivas para lograr
aprendizajes de calidad y para la vida, así mismo citando a Tobón (2013) se
tiene el graffiti, mensajes escritos con imágenes en lugares públicos, debe ser
una estrategia transversal para comprender y solucionar en formas integral y
sistemática los problemas desde una interdisciplinariedad.
3.
A nivel de
Google Académico y ProQuest
Carvalho, Rego, Cogo, Bittencourt, Santos & Júnior
(2020) analizaron el pensamiento
crítico (PC) global y las habilidades correspondientes en estudiantes de Grado
de Enfermería de Brasilia señalando que mayormente no cuentan con herramientas,
lineamientos detallados para orientar definiciones y conceptos sobre el
pensamiento, la criticidad y la reflexividad diariamente; relievando como estrategias de enseñanza para promover el
desarrollo del PC, al mapa conceptual (MC) basado en la teoría del aprendizaje
significativo útil para los estudiantes y docentes.
Precisan
los autores indicados, que para el desarrollo del PC se tiene que desarrollar
las habilidades del análisis, evaluación, inferencia, inducción y deducción,
para crear mapas conceptuales usando las herramientas
de Cmap de libre acceso y trabajar con temas de disciplinas multidisciplinarias.
El uso de las estrategias MC ayuda a los estudiantes a organizar e integrar
información, evaluar conocimientos, obtener insights o la llave maestra sobre
conocimientos nuevos y previos fundamentalmente. Por lo tanto, es importante el
uso de los MC como una de las estrategias utilizadas para desarrollar el
pensamiento crítico.
Londoño y Rojas (2020) refieren a la filosofía como un
método orientado a desarrollar el pensamiento en general y el PC en especial,
señalando que el proceso de filosofar es simultáneamente un aprendizaje, una
problemática y una temática que hay que enseñar, cuyas actividades permiten ver
que no se trata de un simple ejercicio de debate de opiniones ni es solamente
trasmitir conocimientos de filosofía, es enseñar a preguntar sobre criterios
del saber, horizontes, globalidades, perspectivas y a buscar respuestas.
consiste en generar preguntas y buscar respuestas; es ir más allá de la opinión
personal, a través del auto-cuestionamiento y la comunicación con otros.
Se ha ido perdiendo terreno en la educación con el
descuido de la práctica de la imaginación, la creatividad y la rigurosidad en
el PC, dando lugar a la formación de estudiantes deshumanizados, lo que es un
obstáculo para el logro de una sociedad libre y democrática, así como lo es
para la creatividad científica y cultural.
Considerando las posiciones de Binkley et
al., 2012, 2015; Voogt y Pareja-Roblin, 2012; World Economic Forum, 2015)
los autores Almerich, Suarez-Rodríguez, Díaz-García & Orellana (2020) precisan
que las competencias de alta habilidad se estructuran en competencias o
capacidades de pensamiento superior; integrado por competencias básicas como
son el PC, el pensamiento creativo, el aprendizaje autogestionado, la
resolución de problemas, la adaptabilidad, y las competencias de trabajo en
equipo integrado por las habilidades de comunicación,
y las interpersonales. A todo ello suman las competencias en TIC entre ellas
tecnológicas, pedagógicas y éticas.
Bórquez-Mella,
Garrido-Osses & Flores-Gajardo
refieren sobre la práctica profesional docente, entendida como una
instancia en la que estudiantes de pedagogía se integran al mundo escolar
llegando a constituir un punto decisivo en la formación inicial de profesores.
Así los futuros docentes parten de su propia experiencia y logran entrar en un
proceso de crítica constructiva, orientado a reflexionar sobre los objetivos
educacionales, las teorías que subyacen en los enfoques de enseñanza y las
conexiones que existen entre los principios teóricos y la práctica. El
desarrollo crítico, tiene como foco a la reflexión acerca de las prácticas
educativas sobre los estudiantes, junto con las implicaciones éticas y morales.
Los docentes que desarrollan tales reflexiones son aquellos que extienden sus
consideraciones hasta problemas más allá del aula para incluir ideales democráticos.
Docentes involucrados en la reflexión pedagógica que buscan comprender la base
teórica de la práctica áulica (Villalobos, 2009) lo cual les permitiría
realizar una extrapolación al ámbito donde se está realizando el acto
educativo.
Aranguiz, Palao-Salvador,
Belda y Peris (2020) consideran tres dimensiones del pensamiento crítico, la
primera está centrada en el ejercicio reflexivo hacia el interior del ser
humano que corresponde al autorreflexión crítico, como disposiciones para
involucrarse en actividades de pensamiento complejo a fin de controlarlos
primeros impulsos, juicios y alcanzar procesos de mayor rigurosidad y hacer
cuestionamientos a las propias creencias, exigiendo ser abiertos y justos. Se
señala a Facione quien afirma que los pensadores críticos deben estar
dispuestos a reconsiderar. Una segunda dimensión de análisis del PC se centra
en la emancipación social, un claro enfoque hacia “lo externo”, para esto se
requiere del compromiso de la persona con el contexto, con el mundo denominado
por los autores como acción crítica; permite construir y deconstruir la propia
visión del mundo a través de nuestras experiencias y significados. Una tercera dimensión
se centra en el establecimiento de una actitud crítica hacia la realidad, se
denomina “razonamiento crítico (Barnett) orientado hacia el conocimiento formal
y requiere de la creatividad y la evaluación.
4.
A nivel de la Revista Iberoamericana de educación
Los estudiantes como señala Laiton
(2010) logran habilidades en el PC cuando alcanzan el conocimiento humano con autonomía, calidad, criterio y argumentación y
así llegan a entender lo que se debe hacer con la
información, donde recoger la información, como resolver los problemas con lucidez y certeza, considerando cuatro
capacidades del PC como son: Evaluación de la credibilidad de una fuente,
análisis de argumentos, presentación de una posición con ayuda de una
argumentación oral o escrita, respetar etapas del proceso en la solución de
problemas. Se indica entonces que el docente tiene que formar a los estudiantes
en el PC para ser capaces de indagar, aprender a aprender, de arguir por lo
tanto de hacer enjuiciamientos con base teórica.
5.
Revista Iberoamericana sobre calidad, eficacia y
cambio en educación
Las instituciones educativas son las responsables de
implementar estrategias metacognitivas a fin de asegurar que los alumnos
ejerciten la observación, valoración, reflexión, diálogo y la crítica de una
determinada realidad para lograr su transformación y tener la evidencia del
nivel de pensamiento crítico comprendido. Los autores citan a Ennis (2011) el
mismo que precisa como dimensiones del PC la lógica, que relaciona el significante
de las palabras y los enunciados; la dimensión criterial, usa opiniones para
juzgar los enunciados; la pragmática (Moreno-Pinado & Velásquez, 2017).
También, los autores antes indicados, hacen referencia
a Tovar (2008) quien señala como habilidades para el desarrollo del PC al
análisis, interpretación, evaluación, inferencia y autorregulación, a fin de erigir
y transformar
su entorno. Por
lo tanto, en la tarea pedagógica hay que valorar lo que los estudiantes
piensan, valorar, critican, porque siempre están ansiosos para el
confrontamiento de las ideas, para hacer preguntas en torno a asuntos repentinos.
Entonces en el aula hay que utilizar estrategias didácticas concordante con las
características de los estudiantes y del contexto para desarrollar el PC en los
estudiantes.
6.
Revista Espiral revista de docencia e investigación
Estella y Molano (2015)
expresan que hay que referirse al PC antes de realizar la lectura crítica con
los estudiantes. considerando que la Universidad tiene que promover la práctica
de la lectura crítica y con ello el desarrollo del PC, entendiéndose como una
actividad académica intelectual y ética, que se logra en la medida que los estudiantes
leen, escriben, hablan, escuchan y perciben, superando así las dificultades
sobre situaciones discursivas; destacando entonces la importancia del
desarrollo del PC para que los
estudiantes sean competentes asumiendo diversas miradas a los textos académicos
propios de la formación educativa y profesional. Señal de que si los
estudiantes desarrollan el PC entonces están en mejores condiciones de
participar en otras actividades académicas, como es el caso de la lectura
crítica, por ejemplo.
Las estrategias según indica Maridueña (2018) constituyen
la secuencia de actividades planificadas y organizadas sistemáticamente
permitiendo la construcción de conocimiento, siendo las estrategias
metodológicas elementos básicos en el proceso educativo, por ello los docentes
tienen que favorecer el desarrollo de diversas acciones como generar escenarios
de confianza y felicidad, encadenar saberes anteriores de los estudiantes a los
nuevos, trabajar en equipo, promover el trabajo autónomo, lograr la participación
entusiasta, con interés y creatividad. En base a ello las estrategias tienen
que ser integradoras y llegar a enfrentar realidades von visión pertinente.
7.
Revista Centro
Sur
Mora (2020) señala que la docencia en el medio
universitario exige al docente el desarrollo de la meditación y construcción continua de
estrategias de enseñanza, desligándose de la información acrítica, más bien
orientados a la generación de escenarios formativos para que los estudiantes
logren la capacidad de crear y construir los aprendizajes, de desarrollar el
PC, con orientaciones lógicas de la didáctica invertida, con protagonismo del
alumnado en la investigación con involucramiento del pensamiento crítico. De
esta forma la calidad de la educación superior está supeditada a las técnicas
que utilicen los docentes considerando el desarrollo del pensamiento complejo
para llegar al autoaprendizaje.
Asimismo, destaca que en la formación del docente hay
que tener espacios y tiempo para hacer reflexiones sobre la práctica
profesional debiendo desarrollar entre otras competencias la de la comunicación
indispensable para nuevos contextos de aprendizaje donde el docente pueda
desarrollar diversos modelos de pensamiento crítico y complejo, des esta forma
se llegue a la gestión del conocimiento considerando los principios dialógicos,
indicando que en la sinergia educativa
es importante la coexistencia (estudiantes, docentes, sociedad), de la
recursividad, ,lo que permite que el efecto se convierta en cauda y ésta en
efecto y el hologramático orientado al análisis científico, académico, social,
emocional y ético.
8.
Revista Journal
of business and entrepreneurial studies
Gordillo (2020) destaca que el desarrollo de
habilidades investigativas en estudiantes noveles, tiene como punto de partida
la pedagogía del hacer, orientada a promover el espíritu científico para
reflexionar sobre el entorno, el análisis del contexto conduciendo a los
estudiantes a la práctica de la lectura crítica y con ella el desarrollo del
PC, para identificar problemas y solución a los mismos en forma sistemática;
estas situaciones permiten que el docente cambie de prototipo de trabajo. De
esta forma se señala que las diversas actividades educativas permiten trabajar el
desarrollo del PC.
9.
Revista Sinergias
Baldivieso (2020) señala que, si visionamos el aprender
con la habilidad que lo realizan los investigadores en su formación, la
capacidad de pensamiento para construir conocimientos, los saberes, las
capacitaciones permanentes nos lleva a un cambio de actitud, por ello es
importante que los estudiantes ejercitan su pensamiento crítico en las diversas
dimensiones de su entorno, usando diversas estrategias que orientan en la toma
de decisiones. Así entonces, el docente
tiene que conocer estrategias metodológicas para el desarrollo del PC,
aplicándolas en las diversas materias o áreas curriculares de su
responsabilidad.
10.
Resultados específicos
relacionados con las variables
Las variables de estudio se indican en la siguiente
tabla:
Tabla 1. Variables de estudio
|
Variables |
Denominación |
|
Variable (VI) |
Pensamiento Crítico (PC) |
|
Variable (VD) |
Estrategias Metodológicas |
Las variables de estudio fueron dos una de naturaleza
independiente y la otra dependiente, señalando por lo tanto que la
investigación fue de tipo aplicada.
La caracterización en torno a la variable dependiente
(Dimensiones) se visualizan en la siguiente tabla:
Tabla 2. Dimensiones
de la variable Estrategias Metodológicas
|
Dimensiones |
Habilidades |
|
Base de datos
Scopus |
|
|
1)Aula invertida 2) Aprendizaje desarrollador 3) Método problémico 4) Aprendizaje cooperativo 5) Aprendizaje basado en proyectos 6) Aprendizaje basado en el pensamiento 7) Redacción de ensayos argumentativos 7) Análisis de noticias, diálogo participativo |
Grupo 1: Pensamiento crítico, comunicación,
creatividad y colaboración Grupo 2: Seis C: Carácter, Comunicación,
Colaboración, Ciudadanía, Pensamiento crítico y Creatividad |
|
Base de datos
EBSCO |
|
|
1)Investigación con preguntas y repreguntas |
Grupo 1:Calidad del pensar, conocimiento operativo, conocimiento de
conceptos críticos clave, la heurística y los hábitos de la mente |
|
2) Motivación
|
Grupo 2: Autonomía,, competencia
y el cultivo del ser |
|
Grupo 3: Piensa,
decide y actúa |
|
|
3)Planificar |
Grupo 4: Analizar
y evaluar |
|
4)Destrezas
cognitivas |
Grupo 5: Expresar
sus ideas con libertad |
|
Base Google Académico/Proquest |
|
|
1)Mapas conceptuales |
Grupo1: Pensamiento crítico, comunicación,
creatividad y colaboración. |
|
2)Aplicación de la filosofía |
Grupo 2: Habilidades
de comunicación, y las interpersonales. |
|
4) Prácticas educativas sobre los estudiantes |
Grupo
3: Análisis, evaluación, inferencia, inducción y deducción |
|
5) Ejercicio reflexivo, emancipación social y razonamiento crítico |
Grupo 4: Preguntar sobre criterios del saber,
horizontes, globalidades, perspectivas y a buscar respuestas |
|
Grupo 5: Crítica constructiva |
|
|
Revista Iberoamericana de educación |
|
|
6) Capacidades |
Evaluación de la
credibilidad de una fuente, análisis de argumentos, presentación de una
posición con ayuda de argumentaciones orales o escritas, respetar etapas del
proceso en la solución de problemas. |
|
Revista Iberoamericana sobre calidad, eficacia y
cambio en educación |
|
|
7) Estrategias metacognitivas |
Observación, valoración, reflexión, diálogo y la
crítica de una determinada realidad |
|
Revista Espiral revista de docencia e investigación |
|
|
8) Práctica de la lectura crítica |
Leen, escriben, hablan, escuchan y perciben |
|
Revista
Centro Sur |
|
|
Con protagonismo en la investigación con 9) Didáctica invertida
involucramiento del pensamiento crítico |
|
|
Revista
Journal of business and entrepreneurial studies |
|
|
10)
Lectura crítica |
|
|
Revista Sinergias |
|
|
11)
Toma de decisions |
|
Durante la revisión sistemática de los artículos se ha
logrado identificar un conjunto importante de estrategias metodológicas, que
los autores han aplicado con estudiantes fundamentalmente de educación
superior, señalando además habilidades específicas que deben lograr los
estudiantes, dirigidos por los docentes, previamente para la aplicación de las
estrategias metodológicas, como se aprecia en la tabla 2.
DISCUSIÓN
La investigación realizada sobre revisión sistemática
de artículos analizando la producción científica sobre el PC y las estrategias
metodológicas (Tabla 1) en las diversas bases de datos (material y métodos) se
llegaron a precisar muchas estrategias metodológicas y para cada una de ellas
sus correspondientes habilidades (Tabla 2) significando que las estrategias no
se aplican directamente sino a través de habilidades (Aranguiz, Palao-Salvador, Belda y Peris, 2020). Esto nos lleva a
trabajar y agotar el conocimiento de las habilidades; ello significa que se
tienen que seguir pasos determinados, corresponde a un proceso, donde el
docente aplique la evaluación formativa (Trigueros y Navarro, 2019) e inmediatamente aplicar la
retroalimentación según sea necesaria. Los autores consultados concuerdan con
trabajar el desarrollo del pensamiento crítico aplicando estrategias
específicas, con diseños de investigación que respondan a la población de
estudio. Las estrategias metodológicas identificadas para su aplicación y
llegar al desarrollo del PC de los estudiantes son diferentes utilizados cada
uno de los autores. Entonces es recomendable continuar con la revisión de este
tipo de artículos para incrementar la información fundamentalmente sobre las
estrategias metodológicas (dimensiones) y estar al servicio de los docentes y
futuros docentes, no solamente de Educación Superior sino también de educación
básica, de tal manera que los docentes tengan herramientas concretas para
trabajar con los estudiantes de los tres niveles de educación básica; inicial,
primaria y secundaria. Además, las instituciones de todos los niveles
educativos pueden tomar las estrategias señaladas para incluirlas en su
programación orientadas al desarrollo del PC de los estudiantes.
CONCLUSIONES
Se llegó a identificar un número de estrategias muy
significativas, consideradas como dimensiones, que han sido aplicadas con
estudiantes fundamentalmente de educación superior y con resultados
significativos en torno al desarrollo del pensamiento. Entonces es posible
hacer la difusión de ellas para que los docentes que se desempeñan como
docentes en los Centro de Educación Superior puedan identificar y aplicar con
sus estudiantes. Asimismo, por los docentes para ser aplicadas en Educación
Básica de estudiantes de las áreas urbanas, urbana marginales y rurales.
Las dimensiones identificadas son aula invertida,
aprendizaje desarrollador, método problémico, aprendizaje cooperativo,
aprendizaje basado en proyectos; el aprendizaje basado en el pensamiento, la
redacción de ensayos argumentativos, análisis de noticias, diálogo participativo;
mapas conceptuales, aplicación de la filosofía, las prácticas educativas sobre
los estudiantes, ejercicio reflexivo, emancipación social y razonamiento
crítico.
Las habilidades que los estudiantes deben lograr en
forma previa al desarrollo del PC son: Comunicación, creatividad y
colaboración. Las seis C: carácter, comunicación, colaboración, ciudadanía, pensamiento
crítico y creatividad. La calidad de pensar, conocimiento operativo,
conocimiento de conceptos críticos clave, la heurística y los hábitos de la
mente; la autonomía, competencia, y cultivo del ser; piensa, decide y actúa;
analizar y evaluar; expresar sus ideas con libertad.
La identificación de las estrategias metodológicas
para el desarrollo del pensamiento crítico en los diferentes contextos del
mundo. Esto significa que los docentes y las autoridades educativas están
mostrando preocupación por el desarrollo del pensamiento crítico durante la
formación de los estudiantes de educación superior. Lo que hace ver que se
tiene que ser extensivo a los estudiantes de Educación Básica haciendo las
adecuaciones correspondientes.
Los resultados obtenidos sobre pensamiento crítico y
estrategias son significativos. Por lo tanto, se constituyen en fuentes
motivadoras para que los docentes y futuros docentes lleguen a crear otras
estrategias de acuerdo al contexto donde se desempeñan como docentes, de
acuerdo a las características de los estudiantes, según niveles y grados
educativos.
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**** Dr. en Gestión Universitaria
.Universidad César Vallejo, Filial Chiclayo – Perú, ORCID :
0000-0001-7684-347 aruizpe@ucvvirtual.edu.pe.
https://scholar.google.es/scholar?hl=es&as_sdt=0%2C5&q=Aurelio+Ruiz+P%C3%A9rez&oq=