e-ISSN: 2576-0971. E1 – 2021 - http://journalbusinesses.com/index.php/revista
Esta propuesta es interesante porque determina la importancia del autocontrol del individuo
sobre los procesos motivacionales, independientemente de los condicionamientos externos.
Teoría motivacional de la identidad social y de la autocategorización
Esta perspectiva (Haslam, Powell y Turner, 2000; Ellemers, De Gilder y Haslam, 2004) enseña
que la importancia y el peso de las necesidades motivadoras de las personas varían en función
del contexto (personal, social, grupal, laboral, etc.) y de las reglas y metas vinculadas al mismo,
siendo de gran significación en los individuos los motivos grupales como reflejo de su identidad
social (forma de presentarnos ante los demás)
En algunos estudios transculturales se consideran los aspectos motivacionales colectivos en los
se ponen en evidencia relaciones interesantes entre la motivación y la construcción y expresión
en el trabajo de valores vocacionales, de lealtad organizacional, de cooperación, de compromiso,
etc. (Rodríguez Fernández et al., 2013)
Modelo de los rasgos motivacionales
Dos autores, Kanfer y Ackerman (2000), mencionan dos motivadores sobre el comportamiento
de los trabajadores: aquellos que dependen del momento, la situación, del estado en el que se
encuentre la persona, y aquellos que son más estables, ligados a ciertas características de la
personalidad del individuo, como la responsabilidad, la competitividad, el deseo de aprender, etc.
Modelo compensatorio de la motivación laboral y de la voluntad
Hugo M. Kehr (2004), elaboró un modelo que el que afirma que la voluntad del individuo podría
compensar la falta de motivación en algunas situaciones, como en aquellas en las que el sujeto
percibe que no posee la competencia laboral apropiada.
Estrategias de motivación laboral
Partiendo de los principios de las teorías explicadas se podría desarrollar algunos procedimientos
y aplicaciones que podríamos utilizar para motivar a los empleados. Sin embargo, antes de
utilizarlas, conviene ofrecer algunas recomendaciones
El primer paso es conocer qué es lo que quieren los trabajadores, pues muchos de los
procedimientos se basan en motivadores sociales que son muy subjetivos y personales.
El segundo paso se requiere determinar cuáles son las variables del contexto que pueden influir
en los sistemas motivacionales como el estilo de dirección, el clima organizacional, gestión del
talento humano, aspectos culturales, formas habituales de realizar las actividades, entre otros.
El tercer paso, contempla los principios de la motivación, estos serán más efectivos.
El cuarto paso, debería existir una evolución de la motivación externa, extrínseca hacia la
motivación interna, intrínseca, sostenida por la voluntad del sujeto.