e-ISSN: 2576-0971. E1 – 2021 - http://journalbusinesses.com/index.php/revista
En el caso de Ecuador, la tasa de desocupación en el año 2019 alcanza el 4,6% superior al 4,2%
del año 2018; además la tasa de desocupación de las mujeres alcanza el 1,3%, lo que quiere decir
que existe una brecha alta con relación a los varones. Igualmente, existe un incremento del
trabajo por cuenta propia en un 2,2%, el servicio doméstico el 1,2% con relación al trabajo
asalariado entre el año 2018 y el 2019.
Asimismo, según la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU)
(Instituto Nacional de Estadísticas y Censos [INEC], 2019), en Ecuador el sector formal
representa el 47%; el sector informal el 46,5%, y el empleo doméstico 2,3%; también, la encuesta
muestra que el empleo adecuado representa el 19,5% y de desempleo el 2,2%, delos cuales el
0,3% son ocultos y el 1,9% son abiertos. En Ecuador el comercio es una actividad formal, que
representa el 32,2% superior al 26,8%con relación a América Latina, siendo la mayor actividad
desarrollada por la población económicamente activa de género femenino, que representa el
42,4% con respecto a los varones que alcanza el 25%, seguido por las actividades relacionada
con los servicios, Sin embargo, el comercio es desarrollado no solo como una actividad formal,
sino también informal, considerándose como un síntoma a nivel mundial, y un fenómeno
complejo y de múltiples dimensiones que comprende varios aspectos como: Sociales,
económicos, históricos y formativos.
En la Provincia de Los Ríos la población considera al comercio informal como una alternativa de
fuente de ingresos y como una forma de satisfacer sus necesidades propias de las cuales esta
categorizado como subempleo y corresponde a un 53,10%. Las personas acceden a este tipo de
economía por diversos motivos, entre ellos, la búsqueda de una mejor calidad de vida para ellos
y sus familias, las facilidades de entrada (ya que el capital inicial es bajo y asequible para cualquier
persona), los rápidos ingresos que reciben en corto tiempo y en algunos casos porque es su
única oportunidad para satisfacer sus necesidades básicas. La presente investigación busca
establecer las determinantes que influyen para que una mujer participe laboralmente y se
concentre en el comercio informal y establecer estrategias para sus negocios.
Referentes teóricos
Los aspectos teóricos que respaldan y se revisan en este estudio son los relacionados con los
diferentes conceptos acerca del emprendimiento y sus características generales, así como las
distintas connotaciones teóricas y prácticas atribuidas a la informalidad, las condiciones más
importantes asociadas a la creación de empresas en el aspecto formal, la repercusión que las
diversas formas de actividad económica, formal e informal, tienen sobre el crecimiento
económico y su potencial desarrollo posterior (Véliz, et al., 2014).
La palabra “emprendimiento” guarda estrecha relación con el vocablo francés entrepreneur, que
aparece a inicios del siglo XVI para describir al sujeto “que se encarga de una obra”. Ravier
(2009) se remite al trabajo de Richard Cantillón quien, en 1750, definió el término como “la
voluntad o capacidad de enfrentar la incertidumbre”, incorporando con ello el factor riesgo; es
decir que el emprendedor o empresario es aquella persona que emprende una actividad
productiva bajo su cuenta y riesgo. El aspecto riesgo tiene como eje central la posibilidad de
pérdida del capital invertido; lo inverso sería la posibilidad de que la actividad desarrollada tuviera
éxito y se alcanzaran beneficios financieros y económicos. Dicho concepto de emprendedor
perduró hasta comienzos del siglo XX. No obstante, Schumpeter (1934) introdujo una noción
fundamental para explicar el desarrollo de los negocios; esta se refiere al fenómeno denominado